Viaje en el tiempo: Calles Rivadavia y Mitre en los tiempos del Fuerte

La armería, los calabozos y la primera comisaría, el almacén del fuerte, la primera iglesia, ranchos y la residencia de Blas Mancebo, horno para quemar ladrillos, cuarteles para tropa, ranchos para soldados que fueron cautivos y sus familias.

A la derecha por calle Rivadavia encontramos ranchos y en la esquina donde actualmente se encuentra el correo, se encontraba la armería y la casa del armero. Sobre Arias se encontraba un galpón y luego letrinas. Detrás se encontraban las edificaciones para albergar dos cuerpos de guarda, uno del piquete de infantería Patricios de Buenos Aires con un total de 25 soldados y el otro del piquete Defensores de Buenos Aires con 22 soldados.

Más atrás estaban el corral, y a metros de la muralla de adobón y el zanjeado.

A la izquierda entre las actuales Benito de Miguel hacia Francia, nos encontramos con la iglesia que es la actual esquina de la Municipalidad y por Benito de Miguel la casa del cura. Sobre Rivadavia el patio de la iglesia y detrás se ubicaba la que era la casa del comandante Corvalán. Fue construida a mediados de 1836 con las características de una mansión oficial. Al fondo había un patio que pertenecía a la iglesia y a la casa parroquial y al frente había un amplio terreno que permitiía el paso de la hacienda ya sea hacia o desde el gran potrero (que arrancaba sobre la actual calle Francia) cruzando el foso por un puente levadizo (este se encontraba sobre las actuales calles Belgrano y Francia).

Donde actualmente se encuentra el correo, funcionaba en la época del Fuerte la armería y la casa del armero.

Esquina de Rivadavia y Benito de Miguel. Actual Palacio Municipal, En la época del fuerte funcionaba la primitiva iglesia San Ignacio.

Cruzando Arias y ya llegando a Benito de Miguel donde actualmente se encuentra Coppel, funcionaba el almacén del fuerte, aquí se guardaban mercaderías.

Por Arias, yendo hacia Sáenz Peña encontramos el edificio de la guardia que lindaba con la línea de calabozos y el almacén, teniendo la función de vigilancia y cuidar el orden. En la calle delante de su puerta hcían guardia dos soldados y estacionados se hallaban los carros de policía unidos a un caballo cada uno para recorrer la guarnición y prevenir cualquier alteración del comportamiento de los habitantes.

Cada caloboz tenía una puerta de madera con una pequeña reja y un cerrojo de hierro. Constaba de un catre con colchón de chala y un rústico banco. Las paredes eran de ladrillo cocido y el techo con tirantillos de lapacho, latas y ladrillos cocidos. Encima red de caña.

Frente a los calabozos había letrinas de paja y barro calzadas en el suelo que luego eran vaciadas fuera de la guarnición. Carecían de puerta y una lona hacía las veces de puerta. Se construyeron frente a los calabozos en cuatro terrenos cercados con postes de sauces, alos de laurel y caña.

Volviendo a avanzar por calle Mitre frente a la actual plaza “25 de Mayo” dejando atrás el almacén en la esquina con la actual Arias, nos encontramos con la casa del comandante del Fuerte don  don Mariano García desde septiembre de 1835 hasta 8 de febrero de 1836. Estaba frente a la plaza aunque por diveros smotivos García no la ocupó.

Al lado estaba la pulpería del Comandante García y hacia la esquina con Lebensohn donde actualmente se encuentra un hotel y confitería estaba la cuadra de caballería que seguía por Lebensohn.

Cruzamos Lebensohn, siguiendo por Mitre y en la actual esquina donde está el Banco Provincia se encontraba la casa habitada por Blas Mancebo y al lado había un calabozo que era una pequeña habitación con paredes de adobe, puerta con tranca y candado. tenía una ventana chica enrejada, adentro había un catre, un banco y un cepo. Luego, por Lebensohn, le seguía un pisadero para amasar barro y después había un rancho.

Por Mitre estaba el horno para quemar ladrillos que fue de suma utilidad para todas las construcciones del fuerte

Por Mitre hacia calle 12 de Octubre estaba el cuartel para la tropa destinado a la primera compañía del regimiento 4, bajo las órdenes del capitán Pablo Palacios, albergando a 115 soldados y el segundo, albergaba a 123 soldados, segunda compañía del mismo regimiento al mando del capitán Agustín Valenzuela.

Cruzando 12 de Octubre estaban las letrinas y pozos para sacar agua. Cada letrina tenía dos puertas de listones de álamo que cubrían la mitad de la entrada. En el piso de tierra se ubicaron cuatro retretes conectados al foso perimetral. En total las letrinas contaban con veinte retretes y cinco pozos que usaban las tropas de la primera y segunda compañía. Las paredes eran de barro y paja, mientras el techo era de caña.

Posteriormente estaba el depósito para alumbrado público que era una especie de galpón  simplemente techado con paja y caña, asentado sobre palos de laurel. Al fondo había una tarima donde se colocaban los palos o postes que se usarían para amarrar los faroles que se alimentaban con aceite, en el suelo barriles de aceite.

El comandante Seguí hizo enterrar postes de lapache y sauce en diferentes sitios del éjido de la guarnición. los faroles estaban atados en la punta de los postes.

Sobre la actual Bartolomé Mitre y Coronel Suárez se encontraba una pulpería de un pariente del coronel Pedro Ramos, para su construcción se usaron ladrillos de adobe, revoque de barro, blanqueado, rejas, mucha madera y piso de ladrillos.

También había más ranchos y pozos para las familias. Los ranchos de este sector estaban destinados para algunos soldados que habían rescatado cautivos de los salvajes y vivían en concubinato, generalmente con varios hijos.

En la esquina de Aparicio y Saavedra había una garita.

(FUENTE: EL FUERTE DE LA FEDERACION, DE HEBERTO HEREL LACENTRA)

ADHIEREN AL CICLO DE NOTAS 192 AÑOS DE LA FUNDACION DE JUNIN






















 

 

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