Viaje en el tiempo: Belgrano y Alvarez Rodríguez en los tiempos del Federación

Ranchos, la escuela primitiva del Fuerte, cuadras de caballería e infantería, el primigenio hospital y botica. El muro del Gran Potrero.

Para este caso avanzaremos desde lo que sería la emtrada del fuerte hacia el norte. Es decir, comenzamos por Alvarez Rodríguez y Canavesio. Aquí encontramos primero, una garita en la esquina con la actual calle Atalia Roca. Más atrás se extendían seis ranchos para la tropa y sus familiares techado de sauce, vigas de aliso, tablas en los enrejados de ladrillos y paredes de material crudo. Las puertas y ventanas eran de varilla de sauce, tenían letrina y pozo de balde.

Sobre Roque Vázquez estaba el terreno para colocar las carretas del fuerte y pegado otro terreno donde se apilaban los cueros vacunos y lanares que se remitían a Buenos Aires.

Sobre Avellaneda entre Alvarez Rodríguez y Ataliva Roca, se encontraban otras dos edificaciones que eran de los cuerpos de guardia, el primero del denominado “Piquete de Infantería Patricios de Buenos Aires”, con 25 soldados y el segundo se denominaba “Defensores de Buenos Aires”. Del otro lado sobre Alvarez Rodríguez se encontraba el corral para los caballos.

En la manzana de calles Alvarez Rodríguez y Ataliva Roca entre Avellaneda y Mayor Lóez se encontraban cuatro ranchos y los amplios terrenos que los limitaban servían como potreros  para sus animales.

Cruzamos Mayor López y en la vereda de enfrente encontramos una casa particular que era habitada por el teniente segundo Manuel Pérez, de la segunda compañía, su esosa y cuatro hijos. al lado había un isadero para elaborar barro y luego le seguía un rancho más hacia la esquina con la actual Alvarez Rodríguez, donde está el edificio de la Escuela de Teatro.

Desde la esquina hacia la mitad de cuadra encontramos el primitivo edificio escolar. Eran dos salones, el primero medía 5,10 metros de largo y 2,50 metros de ancho, oseía dos ventanas y una puerta con dos hojas.

El segundo salón medía 7,52 metros de largo y 5,10 metros de ancho. Detrás había una cocina de barro con techo de paja. Sus dimensiones eran de 3,76 metros de lado.

Frente a la plaza “25 de Mayo” aroximadamente donde actualmente parte del edificio de la Escuerla 1 y el de OSECAC, se encontraba en la época del Fuerte la cuadra para el regimiento 4, que era de Carabineros. Estaba comandada en 1836 por el capitán Pablo Palacios y albergaba a 103 soldados. Construida frente a la plaza de armas limitaba con la primera cuadra restaurada y con la escuela levantada en la época de Blas Mancebo. Estaba edificado con ladrillo cocido, una amplia puerta a su derecha y ventanas varias. El techo, reforzada con tijeras tirantes y una especie de tejas que había remitido Rosas en carreta.

Al lado se erigía otra cuadra y dando la vuelta por la actual avenida Benito de Miguel había tres ranchos que se destinaban a la compañía de Dragones y limitaban con las cuadras de la infantería  y un terreno con pozos de balde.

Cruzamos Benito de Miguel y en la cuadra de enfrente ya haciendo esquina con Belgrano nos encontramos con un cuarto con dos piezas edificado con ladrillos, puertas y ventanas de madera, dividido en dos piezas, al lado de una de las cuadras de infantería.

Le siguen dos cuadras de infantería. Cada edificio medía 33,40 metros de largo y 5,10 metros de ancho. El techo era a dos aguas.

A la vuelta, sobre calle Belgrano encontramos la cocina de la tropa que era de ladrillos cocido, tenía un largo de 10,85 metros y un ancho de 5,10 metros y el cuarto y depósito de botica.

La botica proveía de la medicina de la época, entre las que podemos citar unción mercurial, semillas de lino, harina de lino, goma arabiga, unguento de Altea, unguento amarillo, tintura de oio, bálsamo anodino, calomel, unto sin sal y jarabes entre ellos jarabe de opio.

Más atrás, un poco menos de la mitad de la actual manzana, estaba el hospital planificado por Blas Mancebo en  1834. Estaba edificado con ladrillos cocidos, techo tipo rancho, piso de adobe, puertas y ventanas traídas desde Buenos Aires. Las paredes blanqueadas con cal. A un costado se levantaba un cuarto con diez piezas que se utilizaba para prácticas médicas.

A la izquierda se extendía la cuadra de infantería y contigua otra cuadra separadas por unos metros estaba un amplio espacio abierto que hacía las veces de patio y jardín.

De calle Francia hacia el final del Fuerte en las actuales Liliedal-Alem se encontraba lo que se denominaba el Gran Potrero separado por un paredón de adobes y un foso que se cruzaba a través de un puente y existiían dos puertas muy reforzadas con hierros, goznes y candados.

Más atrás estaba el cementerio. Sobre la actual plaza Alem. Funcionó allí hasta 1870 cuando se inaugura el actual Cementerio Central. Las primeras sepulturas se cavan en febrero y marzo de 1828 y que eran para tres soldados fallecidos del regimento 5 de línea.

FUERTE SAN IGNACIO DE LA FEDERACION

Recién en 1852 podemos encontrar al Federación en todo su esplendor. 24 años después de su creación por Escribano.

(FUENTE: EL FUERTE DE LA FEDERACION, DE HEBERTO HEREL LACENTRA)

ADHIEREN AL CICLO DE NOTAS 192 AÑOS DE LA FUNDACION DE JUNIN

























 

 

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