Lanare por Lanare: Homenaje al señor del clima juninense

Su trayectoria. Su testimonio contado en un reportaje de julio de 2014. El cambio climático en su óptica. El recuerdo de uno de los hechos climáticos más sobresaliente en Junín: el tornado del 6 de enero de 1974, a las 23.45. El papel e importancia de la estación meteorológica juninense.

A la edad de 73 años falleció Luis Lanare quien durante csi tres décadas fue jefe de la estación local del Servicio Nacional Meteorológico y consultor de los medios de comunicación juninenses y regionales en el tema climatología.

En el mes de julio de 2014 tuve oportunidad de hacerle un reportaje en su casa de calle Pringles, muy cerca del estadio del Club Sarmiento. El motivo era su inminente retiro de su cargo de jafe de la estación meteorológica local con asiento en aerodrómo Junín.

Comparto con ustedes el reportaje que fue publicado en ese mes de julio de 2014 por el diario La Verdad:

“Fue durante 29 años jefe de la estación meteorológica con asiento en Aeródromo Junín. El 24 de junio se retira del cargo y comienza un período de transición hasta 2015, año en que jubilará cerrando así su trayectoria de medio siglo observando las condiciones climáticas y aportando su conocimiento no solamente al intenso tráfico aéreo que pasa por el cielo juninense, sino a toda la comunidad.

Con seis años y medio de edad, Luis Lanare llegó a nuestra ciudad junto a su familia, procedente de la ciudad de 25 de Mayo ya que su padre quien desarrollaba tareas en Aeronáutica, una rama de la Fuerza Aérea Argentina, fue trasladado a Junín. Ya desde muy chico Luis supo y conoció de cerca los aviones, un mundo fascinante. Y así, en 1962 comienza a desarrollar tareas en el área de Comunicaciones de la Fuerza Aérea Argentina teniendo su primera experiencia como observador meteorológico en 1963, ocasión en que se realiza en nuestra ciudad el Campeonato Mundial de Vuelo a Vela y que requirió de un fuerte apoyo de la meteorología.

Esto significó para Luis una muy intensa experiencia que lo marcó positivamente porque inclusive tuvo oportunidad de conocer otros observadores internacionales procedentes, por ejemplo, de Australia, Francia y Estados Unidos. Estos primeros pasos se potenciaron cuando en 1965 se produjo la primera vacante en la estación meteorológica de nuestra ciudad que es cubierta por Lanare que se sentía cada vez más atrapado por la meteorología a la que define como “muy interesante, muy importante y el observador debe poner la mayor prolijidad en su tarea”.

En 1985 y hasta el 23 de junio de este año, Luis Lanare se desempeñó como jefe de la Estación Meteorológica con asiento en el aeródromo Junín que tiene una ubicación estratégica y clave por la afluencia de tráfico aéreo muy importante dada la proximidad con la Capital Federal. Ocupa una posición privilegiada en la ruta aérea hacia el Pacífico. 

En el diálogo, Luis destacó que “he tratado, en lo posible, de guiar esta estación con la mayor vocación de servicio, responsabilidad y esmero. Contamos con diez observadores y en la estación, desde que se instaló el 10 de septiembre de 1933 –que tuvo como primer lugar de ubicación un predio de las actuales calle Arias y Posadas, siendo trasladada al aeródromo en 1958- unos sesenta observadores”. 

En la estación hay personal tanto civil como militar que trabajan en forma integrada y mancomunada. Está dotada de los más modernos instrumentos de observación. Vale mencionar que en 2007 el Servicio Meteorológico nacional dejó el ámbito de la Fuerza Aérea y pasó a pertenecer directamente al Ministerio de Defensa.

Junín se ha visto sumamente potenciada en esta nueva etapa y así cuenta con los recursos humanos y técnicos para brindar la información adecuada y correcta porque se trata de una estación que funciona las 24 horas, los 365 días del año, confeccionándose horariamente el estado del tiempo de Junín y la zona, datos que son proporcionados a distintos aeropuertos y aeroestaciones del país, como también a la central de pronóstico para elaborar posteriormente la información climática adecuada.

Desde el 24 de junio Luis Lanare dejó la jefatura de la estación meteorológica siendo reemplazado por Vanina Luján Ferrero,  oriunda de Chacabuco especialista en agrometeorología y está concluyendo la parte práctica del curso de observador meteorológico.

El interés climático

En los últimos años se ha venido experimentando en la sociedad un auge cada vez más creciente de la información meteorológica. La información es cada vez más requerida a los medios y allí cobra un gran protagonismo, en el caso de Junín, los observadores de la estación con asiento en el aeródromo.

Luis Lanare comparte esta visión y considera que “la apertura de la meteorología en general se ha visto potenciada desde hace unos veinte años. El tiempo acompaña a la gente desde que se levanta hasta que se acuesta, se quiere conocer la tendencia, las variaciones climáticas, la temperatura. Hemos tenido una muy buena afinidad con todos los medios de comunicación de la ciudad y nos han brindado siempre un gran apoyo”.

“Nos hemos acercado a la comunidad sin salirnos de nuestra función específica”, resaltó en el diálogo con este diario.

Clima agresivo


El hecho climático más sobresaliente en Junín ocurrió el 6 de enero de 1974, a las 23.45. Allí, un frente frío muy activo que se desplazaba de suroeste a noreste, pasa por Junín a esa hora, provocando que los parámetros de ese momento registraran una muy baja presión para la época del año (737,6 mm.), con una temperatura de 28 grados 9 décimas y una humedad de cien por ciento.

“Cuando se encuentra cerca de Junín –recordó Lanare- provocó una rotación del viento del sector sudoeste, cubriendo una franja de sur a norte cuyos vestigios pudieron notarse con claridad al día siguiente mediante un sobrevuelo y provocaron caídas de antenas, árboles y las consecuencias del viento que sopló a 115 kilómetros por hora, estimándose ráfagas ocasionales que superaron lo 130 kilómetros por hora. Ese fue uno de los fenómenos más significativos registrados en Junín”.
Agregó que “lo que se aprecia con el correr de los años, es que las tormentas muestran mayor agresividad. Lo vimos en 2013 y lo que va de 2014, con tormentas muy activas: mucha descarga eléctrica y abundante precipitación”.

Precisamente en lo que va de este año, desde el mes de enero, se ha llegado a los 900 milímetros de lluvia caída. A este debe sumarse una tendencia surgida en la zona desde el mes de septiembre del año pasado, donde hasta fines de 2013, se registró una precipitación superior a los 500 milímetros.

Mencionó a especialistas que siguen las fluctuaciones de la corriente del Niño y que hablan de precipitaciones abundantes.

El cambio climático en Junín y la zona

Lanare sostuvo que “las temperaturas han ido sufriendo un desfasaje. Las estaciones (otoño, invierno, primavera y verano) estaban bien marcadas y definidas pero hoy vemos que las estaciones están entremezclándose. En invierno las temperaturas han llegado con aire cálido y húmedo a superar los 33 grados, aunque también hay inviernos rigurosos con temperaturas que bajaron a nueve grados bajo cero”.

Recordó que “hace quince o veinte años atrás, el invierno “entraba” con las primeras heladas desde mayo hasta agosto, con secuencias de semanas con temperatura bajo cero y la escarcha de las heladas se mantenían por varios días”.

Sin embargo en este 2014 Lanare habló de un invierno “más benévolo” citando que el año pasado hubo treinta temperaturas bajo cero: la más significativa fue de 6 grados bajo cero con una sensación térmica de nueve grados bajo cero.

Actualmente desde mayo a la fecha, se registró una temperatura mínima de 2 grados 5 décimas bajo cero y una sensación térmica que alcanzó los 4 grados 5 décimas bajo cero.
En cuanto a lo que se espera para los próximos días hasta finalizar julio, el Servicio Meteorológico Nacional marca una tendencia de temperaturas dentro de los promedios medios a superiores. “Los valores –detalló- serian superiores a la media normal y en cuanto a las precipitaciones estarían también en un rango superior a la media normal. De acuerdo a los pronósticos extendidos, el comportamiento desde mayo a lo que va de junio, las temperaturas tienen un comportamiento completamente irregular. Ante el paso de un frente frío, que no son muy activos, las temperaturas bajan muy pocos grados y a las 24-48 horas, se recuperan nuevamente”.

En cuanto al verano, en Junín la temperatura más alta histórica llegó a los 44 grados dos décimas. “En cuanto a temperaturas máximas, si tomamos de diciembre a enero, se han mantenido, en los últimos 20 años, de 38 a 41 grados. Las temperaturas tienen un comportamiento en el verano, excepto en 2012 y parte de 2013 donde las temperaturas altas surgieron antes de lo esperado, en el mes de septiembre con picos que superaron la media normal para esa época del año, incluso en la entrada de 2014”, referenció Lanare.

“Hay un corrimiento de las estaciones –dijo citando a estudiosos del cambio climático- , un desfasaje de temperaturas y precipitaciones, formándose microclimas que trajeron aparejado inestabilidad. Recuerdo que hace un tiempo, una nota publicada en un medio hizo referencia a que las temperaturas en la provincia de Buenos Aires estaban sufriendo una alteración y la tendencia, hacia un futuro no muy lejano, es un clima semitropical en esta provincia”.

Una pasión en el tiempo y la nueva generación Lanare

Luis seguirá con esta pasión por la meteorología en la parte privada, ya lo anticipó durante la charla mantenida pero no dejó de mencionar que dos hijos suyos siguen sus pasos: Diego Luis comenzó este año la tarea de observación meteorológica en la estación y Guillermo Andrés es observador meteorológico en La Plata

Precisamente ese interés en la meteorología que se mencionó en la nota, queda evidenciado en la cantidad de consultas de interesados en realizar el curso de observador meteorológico, para profundizar el conocimiento climático. El Servicio Meteorológico Nacional tiene un centro de capacitación en Villa Ortúzar, se puede hacer a distancia o en forma presencial.

Este centro aporta, vía internet, toda la información requerida para hacer un curso teórico y práctico, conjuntamente con la estación meteorológica en Junín. La duración es de un año y medio.

“Nosotros le brindamos todo el asesoramiento y apoyo para que este alumno vaya rindiendo evaluaciones ante el Servicio Meteorológico nacional que le dará la calificación definitiva. Una vez finalizado el curso, el Servicio Meteorológico nacional le otorgará un diploma de Observador Meteorológico para desempeñarse en una estación de observación dentro de un aeropuerto, aeródromo o una estación de apoyo a la Central de Pronósticos”, detalló Lanare.

En la parte final del diálogo  Luis Lanare agradeció al Gobierno Local, al intendente Mario Meoni por el apoyo brindado a la estación, a las autoridades de la ciudad, a los medios de comunicación en la difusión de la información amplia. “Seguiremos brindando esta información y en mi caso, seguiré apegado a la meteorología y por supuesto acompañando a los medios de comunicación que para mí son todos amigos”, concluyó.

 

 

 

 

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