JUNIN HISTORIA
JUNIN. Bs. As. Argentina - Sábado, 24 Junio 2017 12:29 hs.
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07-06-2015 | 21:59
 
La historia del periodismo juninense
 
Una actividad que encuentra sus primeras raíces hace más de cien años, en los finales del siglo XIX y principios del siglo XX y que se prolonga en nuestros días llegando al siglo XXI en radios, diarios, TV y medios digitales, ni que hablar de las redes sociales, facebook y twitter.
 

El historiador Roberto Carlos Dimarco, en su revista “Historia de Junín” que se editaba en 1970 publica en varios números una reseña de lo que era el periodismo de antaño.
En los números 1, 11, 12, 13-14, 17, 18, 19, 20, 21 y 23, va describiendo lo que eran esos precursores nuestros .

“El Cachafaz”

“El Cachafaz”, aparecido el 12 de noviembre de 1905, era dirigido por Celio V. Del Barco y contaba entre sus colaboradores a quienes firmaban con los seudónimos de “Pluma Mocha”, “Sensitiva”, “Leit”, “Darma”, “Fray Dolorido” y otros.
Roberto Dimarco cuenta que “la finalidad de la publicación estaba en su primera página: “El Cachafaz como su nombre lo indica, será chichón, burlista, ameno y humorístico, por consiguiente nuestra misión será fastidiar algo al prójimo, pero sin pasarnos de los límites de la moderación y la honestidad. Los temas que trataremos con preferencia son las crónicas sociales, teatrales, etc., quedando por lo tanto desechadas las cuestiones políticas, religiosas y otras yerbas pertenecientes al ramo”.
Más adelante dice, con la firma de “El Cachafaz”: “Seré un poquito atrevido...especialmente con los lectores y lectoras de ojo. Titearé a los pedantes y las coquetas pasadas de modas. Estamparé de cuerpo entero a las chiquillas que usan faldas cortas y hablan de novios y otras herejías imperdonables. Nombraré con pelos y señales a los mozos y mozas que van a la iglesia como si fuese un teatro, y en vez de guardar el respeto que se imponen los que van voluntariamente al templo, sólo se ocupan en dirigirse guiñadas, sonrisas y vueltas de cabeza como lechuzas asustadas”.
Varias poesías y estrofas son dedicadas a las jóvenes de entonces. Una, dirigida a María Rasso, dice: “¿Veis esa niña de mirada dulce / de talle gentil y nudoso cabello / Bien, es ella, María que nos muestra / Desde este suelo, la región ignota del cielo...
Otra dedicada a Elvira Sánchez, expresa: Bella y gentil cual perfumada flor / Yo la proclamo reina de amor.
Sobre una denominada “Crónica amorosa”, Roberto Dimarco señala que “es demasiado extensa para transcribirla. Relata las peripecias de varios “tenorios”, señala las preferencias de ellos o de ellas por alguien determinado, da a conocer detalles, y a veces no nombra a los protagonistas “porque si no me van a romper las costillas”.
La hoja salió sin avisos. Pero se señalaba que se podrían publicar a “precios módicos”. También se solicitaba un repartidos que “conozca bien el pueblo y con caballo. Se le pagará $ 20”.

(Ejemplar existente en el Archivo
 Histórico Municipal)

“El Eco de las Niñas”

“Lo editaba la imprenta “Guttemberg”, de A. Alvarez y Cía, instalada en la entonces calle Libertad en el número 21 –describe Dimarco- El precio de la suscripción era de 50 centavos (en la ciudad y por mes) y el número suelto costaba 10 centavos.
En el número primero, aparecido el domingo 4 de octubre de 1907, leemos un editorial en el que se señalan los fines de la publicación. Luego siguen varias notas dedicadas a ensalzar al bello sexo firmadas por Niki, Deléliz, Alma Fría, todos seudónimos de los colaboradores permanentes de la hoja.
Se insertan dos poemas, uno dedicado a María M. y firmado por “No me olvides” que dice: “Ave de plumaje de oro / calma mi profundo anhelo / donde ella esté para el vuelo / y dile que yo la adoro”.
Sol brillante, esclarecido / tú que la besas a ella / exprésale en mi querella / y dile que no la olvido”.
Bajo el título de “Perfiles”, se trazan románticas descripciones de jóvenes de entonces, con la firma de Fray Dolorido. Algunas de ellas transcribimos:
“Eugenia Quattordio: Fina, agradable, hechicera. Hermosos cabellos coronan su frente. En los rayos de su mirada se refleja la luz de la felicidad y un cielo de ventura. Sus facciones, simbolizan la esperanza por la dulzura y perfección de sus líneas”.
“Angelica Brugnoni: Qué simpática es. Su hermosa cabecita rubia forma marco a un bello rostro de palidez mate, donde lucen dos espléndidos ojos garzos sombreados por largas pestañas”.
“Teresa Alessandro: Gentil morocha de rostro pálido y labios finos. Su voz sonora que según sus inflexiones, semeja dulce murmullo de la brisa al mover las hojas de los árboles o la armonía de divinos coros, extasía”.
“María Canavesio: Poética como su divino nombre. Sonríe siempre, como si estuviese en el corazón un depósito de alegría en constante desbordamiento. Su alma buena, duerme toda en sus ojos profundos, triste y lánguidos, pero siempre amantes, como un tenue resplandor de luna” (Historia de Junín, Roberto Carlos Dimarco, número 17).
Mensajes que se reproducían en la prensa juninense (“El eco de las niñas”). Así se comunicaban los jóvenes y las jóvenes de la ciudad cuando no existía el “face” –estamos hablando de 1907 (Exactamente cien años después -en 2007- Mark Zuckerberg, inventaba Facebook).
Dimarco sigue describiendo un ejemplar de este periódico: “Siguen notas variadas, con informaciones y referencias que traen al presente aquellos lejanos tiempos:
Enlace: En la Capital Federal han contraído enlace los distinguidos jóvenes Andrés Pastorino y Adelina Anolles. Qué la felicidad les sonría eternamente son nuestros sinceros votos.
Casa de modas: Las señoritas Rivero han recibido una importante remesa de mercaderías consistente en sombreros, tules, sedas, gasas y otros adornos de gustos delicados para el toilet de damas y señoritas.
Nueva agencia: Nuestro apreciado compañero de tareas, Vicente D. Casasco, establecerá en breve una agencia de diarios y revistas. Lo felicitamos deseándole toda clase de prosperidades.
Café Eslava: Es el punto de cita predilecto de la juventud trabajadora. En breve sus propietarios, los gentiles hermanos Pereyra, introducirán en la casa importantes reformas que serán una sorpresa agradable para su numerosa clientela.
Confitería Del Pueblo: Está probado que para gastar poco y llenarse bien “la panza” (SIC) de exquisitas masas, no hay como la casa de Don Antonio, como cariñosamente la llama la muchachada. Por eso su espléndido bar es un continuo hormigueo del gente.
Muchachos: Que sean vivezas y tengan buenos pulmones para gritar, necesítanse para vender este periódico y otras revistas. Se les pagará el 20% sobre el producto total de la venta.
Cazando: Con este título continúa la infaltable sección de comentarios picarescos, con alusiones a romances y requiebros de personas conocidas –¡¡¡lo mismo que hoy en el face!!!- sección típicas en aquellas publicaciones, que firmaba Clavel Rojo”.

“El Pajarito”

Roberto Dimarco lo describe de la siguiente manera:
“Ocho páginas. De estas dimensiones era el formato del periódico. Se imprimía en un pliego de resma común doblado en cuatro, quedando las ocho páginas resultantes sin cortar. Su epígrafe rezaba: “Periódico social, satírico y noticioso dedicado al bello sexo; la dirección y la redacción eran anónimas y aparecía los domingos. Había suscriptores que pagaban $ 0,50 por mes si eran de la localidad, $ 1,20 por trimestre anticipado y $ 0,20 por número suelto.
Variadas notas se insertaban en aquellas páginas. En el número 357 del 7 de octubre de 1906 encontramos una dedicada al “Gran concurso de feos”. En ella se establecen los premios, entre los que se cuentan “una soberana paliza a tres garrotes, propinada por tres de los más musculosos y nerviosos de nuestros colaboradores” y posteriormente se detallan los votos recibidos. Así se lee lo siguiente: (Dimarco no transcribe los nombres, indicando solo las iniciales): “Anoté mi voto por el papanata V.T. Firmado Carambolero” “A mi parecer el más acreedor al concurso es J.S., por su cara de loco de verano, por su desgreñada melena, su color de zapallo angola y principalmente por su parada de chiva rabón. Una hija de Eva”, “Estoy persuadida que en la ciudad no hay otro más feo que el cara de mono orangután G.C.. La Prendera” “Voto por el cara de zanahoria C.A. Rufina” “Anote mi voto por el narigón cara de buitre, literato de valía, poeta inspirado, historiador célebre y macaneador de oficio C.A.. Una amiga” Y así seguía. Al final figura una lista de los nombres más votados, con la cantidad de adhesiones recibidas.
Hay también poesías dedicadas a jóvenes de entonces, entre ellas las siguientes:
Catalina Pincetti: Son tus ojos soñadores / dos luceros, tentadores / del país de la ilusión.../que descendieron dormidos / en los rayos desprendidos / de un astro: la inspiración.
Juanita Venini: Eres niña tan hermosa / como un cogollo de rosa / del vergel primaveral.../ y eres casta y seductora / como la luz de la aurora / en mañana tropical”.
Justina Peralta: Tu elegancia y tu belleza / tu donaire y tu pureza / como princesa oriental / son imán en los salones / que subyugan corazones / con la emoción natural.
Y por último estaban las infaltables alusiones, de diverso tono, propias de aquellos periódicos. Así decía, por ejemplo, (con nombre de los destinatarios):
“El afilador...anda afilando con la sirvienta de...una señorita que es una especialidad en belleza” “El afilador...está muy afligido porque su adorado tormento...ya lo ha anotado en la página del olvido” “Dicen las lenguas maliciosas que en breve surcarán las aguas del himeneo los simpáticos...y...” “La hechicera criolla...está más contenta que una pascua porque ya le llegó el plazo prometido por su adorado alemán...” “El cara de diez pesos de la emisión anterior...bailaba con muchísimo entusiasmo con...olvidándose por completo de la morocha de sus afecciones” “Un tal...no desperdiciaba oportunidad para mostrarle su aguado a la niña...” “Dicen que el joven...anda como pollo humedecido por que su tormento...le ha dado un regio galletazo en plena mejilla izquierda” Y así continúan las referencias”.
Y concluye Roberto Dimarco este capítulo dedicado a este periódico: “El Pajarito” perteneció a los primeros años del siglo. Como se ve este tipo de publicaciones fue común en aquel entonces. En estas breves líneas, rescatamos algo de aquella picardía (subida a veces otras de indudable gracia) que al ser traída hasta el presente trae el recuerdo nostalgioso de otra época y un estilo diferente”.

“La Juventud”

Roberto Carlos Dimarco sitúa a “La Juventud” en 1907, año en el que apareció su primer número el 19 de mayo.
“Semanario de ensayos literarios, social, noticioso y de actualidades”. Así rezaba la leyenda que acompañaba el título de la publicación. Y junto a ella, dos pensamientos: uno de Rubén Darío, que decía: “El árbol del talento joven jamás da fruto bueno sin la poda” y otro: “la mujer ha compuesto el gran poema del amor y los hombres lo cantan sin llegar a comprender”.
Aparecía los domingos. El director era Lily Blanche y el redactor Pluma Mocha (ambos seudónimos). El administrador, F.A. Manzini. El número suelto costaba 20 centavos y la suscripción por un mes: 50 pesos.
Decía el editorial de la primera edición, entre otras cosas: “Este periódico, como claramente dice su nombre, es escrito exclusivamente por jóvenes y dedicado a la juventud...En él se publicarán ensayos literarios, crónicas amorísticas, notas amenas y críticas mordaces, poesías románticas, cuentos y folletines interesantes, hará concursos chistosos, y alegres, en una palabra, hará lo posible para procurar un rato de diversión y de solaz para ser bien recibido en todas partes...Ustedes, amables lectorcitas, perdonarán sus posibles faltas, y permitan que les haga una recomendación: es un periódico pequeñuelo, recién ve la luz, necesita mucho amor y mucho cariño...Lo dejo pues a vuestros cuidados amorosos y cariñosos, garantiendo que recompensará la buena voluntad, cantando vuestros bellos encantos y vuestras numerosas buenas cualidades...”, firmaba la nota el director, Lily Blanche.
Notas y poesías eran dedicadas a señoritas de entonces. Algunas de ellas, Roberto Carlos Dimarco transcribió en su “Historia de Junín”, como las siguientes:
“María Rodríguez: En medio de su honestidad reboza su afable trato y sus bellos sentimientos iluminados por el fulgor de sus miradas que encierran un mundo de dichas y esperanzas.
Angelita Brugnoni: “Tiene el fulgor del lucero en sus miradas, y una aureola de amor sobre su frente. Sus formas naturales embargan más de un pensamiento y son una red lanzada en el mar de la ilusión a la pesca de corazones.,
Julia Urquijo: “Es pura como las perfumadas auras hermosa como un ensueño de amor”.
Zenobia Alegre: “Es un retrechero pimpollo fragante y gallardo que abre sus pétalos de amor”
Elvira Sánchez: “Sueña aún en mis oídos el timbre de tu voz, conservo aún la impresión de tu incomparable belleza...”.
A Eugenia Q.: “Sois un angel radiante de hermosura / con mágico embeleso te miré / y al verte tan simpática y tan pura / de ti perdidamente me enamoré. F.A. Manzini.
A Etelvina Carrasco: “Tu mirar y tus ojos seducen / porque son todo un nimbo de gloria / y tus labios atesoran / de aquel que una y mil veces te amó”.
También encontramos una sección dedicada a avisos como éste: “Joven, de buena presencia y de bastante educación, empleado, con varios años en una compañía de esta ciudad, desea contraer matrimonio con señorita elegante y bella, que no lo haga quedar en ridículo en una reunión familiar con alguna frasecita picante que no cuente más de veinticinco años, con regular fortuna. Se piden y se dan referencias. Dirigirse por carta a las iniciales M.V.F. a la dirección de este periódico”.
Dimarco también transcribe las “Callejeras”. Con este título hay también una sección que firma “Calixto el Cantor” y se escriben entre otras cosas: “Hay un antiguo refrán que dice: el zorro pierde el pelo pero las mañas nunca...Esto lo digo por el simpático amigo H.B. (con nombres completos en el original) pues aunque la señorita A.E. estoy seguro de que le es indiferente a todas las súplicas, no deja de pasar por la casa de ésta”.
“También otro que anda perdiéndose por las ventanas de la señorita M.A. es el joven electricista P.L.G.: pues noches pasadas lo he visto, y según cuentan los mismos “avecinados” está dispuesto a asaltar el corazón de la niña mencionada”.
Y así sigue la referencia picaresca.
En la última página leemos algunos avisos, de comercios que en su mayoría han desaparecido. Así encontramos entre otros, a: Zapatería y Botería “Buenos Aires”, de Agustín Manzini, Bartolomé Mitre 39; Fernández Noval y Cía., electricista, Santa Fe 29; Sastrería “La Italo Argentina”, de Humberto Lanfranco, Mendoza 112; café y billar “Marconi”, de Julio Prieto, Bartolomé Mitre esquina San Martín; Pedro L. Gómez Y Cía., instalaciones eléctricas, Francia 72; Héctor Bertucci, vidriero, Florida 100; fábrica de masas, caramelos y confites de Martinez hermanos, Alsina 30; café y confitería “Eslava”, de Pereyra Hermano, Mendoza y Salta; Peluquería “Roma” de Juan Cusano y otros.

“El Trovador”

“Una de las hojas más “mentadas” de los principios del siglo XX en Junín –referencia Dimarco en sus revistas “Historia de Junín”- fue sin dudas “El Trovador”. Aparecido en 1909, continuó durante muchas ediciones, vinculándose al recuerdo de aquellos tiempos”.
“Semanario social, satírico y de ensayos literarios”, decía en su epígrafe. Aparecía los días lunes y figuraba como director “Pepito Panzaverde”: la administración funcionaba en la calle Mayor López 76 y 78.
Describe Roberto Dimarco: “En el número 31, correspondiente al 23 de octubre de 1910, leemos varias notas y comentarios típicos de la publicación. Entre ellos uno que tiene singular interés para los estudiosos de la historia, y que por eso transcribimos textualmente. Se refiere a Juan Moreira y dice: “En una sesión dada en honor del profesor Enrique Ferri, en la sociedad psicológica de Buenos Aires, el doctor José Ingenieros refirió las conclusiones de sus estudios sobre la personalidad legendaria de Juan Moreira, a cuyo efecto ha logrado reunir los diversos procesos criminales a que dieron lugar sus delitos. Señaló primero las características psicológicas de Juan Moreira, creado por el novelista Gutiérrez y trasladado con tanto éxito al teatro. Recordó que el doctor Juan Agustín García ha señalado como caracteres del alma argentina en formación, el culto del coraje, el sentimiento de la rebelión a las autoridades y a la creencia racionalista traducida por intenso criollismo.
El Moreira de Gutiérrez respondía tan estrictamente a esos tres rasgos de mentalidad popular que ello explica la aceptación simbólica de su tipo como fiel expresión del alma popular. El doctor Ingenieros, con documentos en la mano, se propuso demostrar que la Psicología del famoso criminal era bien distinta. Su filiación física lo muestra como un sujeto rubio, picado de viruelas, de ojos claros y mediana estatura, nunca llevó barba y el día de su muerte usa pantalón. Era de oficio vago y mal entretenido. Sus asesinato fueron numerosos y cobardes, muchos de ellos sin más fin que robar. Lejos de ser un rebelde a la autoridad, era mantenido por el comisario, el juez de paz, el alcalde y el comandante de guardias nacionales de Navaro, quienes lo tenían a su servicio con fines electorales, lo mismo que a otros delincuentes notorios...” La nota sigue con una serie de comentarios. Como se ve, lo dicho en este número de “El Trovador” tenía suficiente jugo para la polémica.
Como era habitual en aquellas publicaciones hay varios poemas. Uno, con el título de “Camperita” y dedicado a “Micaela”, “Donde quiera que se pasa / se ve en el campo una “huella” / y es la vida que “resuella” / en lo que antes fue una casa. Esa vida que aún entera / bajo el escombro palpita, / es el alma que se agita: del recuerdo en la tapera...Así me alejo, pensando /lo que antes tal vez ha sido, / aquel rancho ya destruido / que va su “huella” borrando...” Y sigue el poema.
“Lo que se dice”. Más adelante, transcribe Roberto Dimarco, y con este título, hay otra sección con picarescas referencias a personas de entonces. Algunas dicen: “Que el baile efectuado por el centro Nuevas Brisas resultó lucidísimo...Que Florira P. le ha colgado la galleta al negro motas pegadas A. L... Que se constituirá una sociedad carnestolenda llamada “Los Fuleros”...
Que Orlandito y Carmencita se adoran con locura...
Que al loco Gutiérrez le van a arreglar el tornillo flojo de su testuz atrofiado de alcohol...
Que “El Trovador” se abre ancho campo entre el elemento juvenil de nuestras sociedades...
Que Purita S. se casará con su adorado tormento R.R. el día que llueva libras esterlinas...
Que quien escribe estas líneas es Miguel C.”
También –como era habitual- hay estrofas dedicadas a jóvenes de aquel tiempo: “Adelgisa Cavallini: Es la gallarda camelia / es puro y fino candor, / es del barrio la más bella, / es la reina del amor...”
Elvira Sánchez: Es la sonrisa aurora / cuando ya clarea el día / La que en mi mente soñadora / invoco con dulce alegría / y es la diosa encantadora / que adora el alma mía”.

“El Pueblo”

Roberto Carlos Dimarco describe a “El Pueblo” de la siguiente manera en “Historia de Junín”:
“Fue una de las que tuvo vigencia y muchos lectores. Según decía su epígrafe, era un “periódico político social y noticioso” que aparecía los días jueves y domingos de cada semana. Tenía su imprenta en la calle San Luis números 25 y 31 (actual calle Rivadavia) frente a la entonces Unión Telefónica.
Cada ejemplar costaba 80 centavos y se editaba en imprenta propia. Su director fue Irineo Gutiérrez y los redactores, G. Duplatre y O. Suárez, según se lee en el número 95, correspondiente al jueves 29 de junio de 1911.
Eran aquellos tiempos de un estilo político por todos conocido, en que la firmeza de las posiciones y la virulencia de la lucha partidaria marcó toda una época en la Argentina. De más está decir que casi todas las notas del periódico giraban en torno a problemas públicos y las posiciones adoptadas por sus protagonistas, con abundantes “adjetivos” propios de ese estilo al que nos referimos.
En la edición que comentamos se anuncia la presentación “en el coliseo de calle Rivadavia de una gran compañía lírica italiana, en la cual figuran los tenores Enzo Basino y Federico Ferraresi, el barítono Ermanno Benedetti, los bajos Gaspari y De Genzi y los compinarios Mestarelli y Bertini. La dirección, a cargo del profesor Cendalli.
Y estos consejos se podían leer: “Para casarse: la que buen marido aborde / borde / para que su honra ensanche,/ planche / si el amor propio le acosa / cosa / y si sus deberes sabe / lave / pues para casarse un día/ quien quiera encontrar la llave / de bienestar y alegría / borde, cosa, planche y lave”.
Viajeros: “De Buenos Aires para Mackenna, donde va a establecer un escritorio de representaciones jurídico-comerciales, el señor Urbano Machado. Para Chacabuco, el señor J. Durisch. Para Pergamino, el señor Milagro Iñigues”.
En este mismo número se hace referencia al Instituto Superior de Comercio que “dirige el profesor Ajase, el cual, con su traslado a su nuevo y amplio local de las calles Santa Fe y General Paz ha acrecentado la concurrencia de alumnos”.
Leemos también: “En lo de don Juan de Orte se confeccionan los mejores sobretodos a la moda, los de mejor duración, provistos de todo abrigo. Si su economía o sus intereses no le permiten hacer la adquisición de ropa de medida, con muy poco dinero usted obtiene un traje arreglado y corregido en dos horas”.
Más adelante se lee una nota que muestra claramente cómo era la vida de entonces, o mejor dicho, la diferencia con la actual.
Así leemos con el título “Una herida” lo siguiente: “En uno de los prostíbulos, anoche, siendo aproximadamente las 8, fue herido de alguna importancia el ciudadano...El heridor se llama...y la causa originaria de este hecho han sido las veleidades de una “femmena” asilada en una de dichas casas”. Acotemos que en el original se publican los nombres y apellidos de los protagonistas del suceso.
Extraemos algunos textos publicitarios de aquella edición: “Brachet y Mancho. Rematan los campos de “Villa Dolores” situados en la provincia de Córdoba, fraccionados en chacras de 90 y 110 hectáreas. Base: 38 pesos la hectárea.
Profesionales: Dr. Francisco N . Cabrera, médico-cirujano, Belgrano 132, Junín / Jesús Melian, escribano público, Belgrano esquina Francia, Junín / Rómulo G. Jordán, escribano público, Rivadavia 69/ Vicente Gandini, farmacéutico, Mayor López frente a la plaza (Nota: los obreros tendrán un descuento del 20 por ciento).


“La viuda alegre”

Roberto Carlos Dimarco también se ocupa en su revista “Historia de Junín” de otro periódico que apareció en 1911: “La viuda alegre” definido como “Hebdomadario, literario, satírico y jocoso”, según rezaba su epígrafe.
Su director fue Marcelo D´María y su redactor D. Lavoos. Tenía la administración en la calle Rioja (actual Quintana) en el 119 y el ejemplar costaba 10 centavos.
En su primera página leemos los precios de la suscripción: por mes en la localidad, $ 0,50; por trimestre, $ 1,50; por semestre, $ 3,00 y por año $ 5,00.
En el número 4 del 21 de mayo de 1911, Dimarco observa notas de interés. Aparecen varios escritos en prosa, todos meditaciones sobre el amor, la mujer, la moda, las costumbres.
El periódico organizaba una encuesta para conocer la opinión de la mujer de entonces sobre la moda vigente. El cuestionario que se ofrecía para ser contestado se formaba con estos interrogatorios “¿Qué ventajas o inconvenientes puede tener para la mujer la adaptación del pantalón-falda?...¿Es más cómodo o resulta más ridículo que el antiguo miriñaque se usó hasta mediados del siglo anterior?.
También se hacía referencia al atuendo que se usaba habitualmente. Así decía: “Como nuestros caprichos no tienen en cuenta las estaciones, notamos túnicas de tul bordados sobre pekinés de terciopelo; muselinas de seda cubiertas de lampas lamés, tiras de linón bordado, combinado con terciopelo y pieles. En fin, en todo se busca el refinamiento del buen gusto de las combinaciones”.
Más adelante encontramos un “Madrigal” dedicado a Lidia De Ninnis, cuyas primeras estrofas dicen: “Vayan estas mis violetas / con vuelos de mariposas / como pétalos de rosas / a deshojarse indiscretas...” “Son flores que en mi jardín / las consagro a tu belleza / como premio a tu realeza / para divertir tu spleen”...Su autor era D. Lavoos.
En otra sección, Dimarco en su revista “Historia de Junín” describe que se lee bajo el título de “Postales” varias composiciones dedicadas a jóvenes de entonces:
“A Elvira Sánchez: Yo sé una modulación / que tiene un afán de anhelos / cuando muere una ilusión / y deshecho el corazón / canta triste sus desvelos.
A Flora Rasso: Si quieres ver la verdad / que este pensamiento encierra / ved si existe la igualdad / la mentira potestad / con que se engaña en la tierra.
A Juan Labatti: Pensad en las bellas flores / que a veces tu pecho adornan / como lentas se marchitan / y a reverdecer no tornan.
A Rosita Berardo: Decime, si alguna vez / floreció en tu corazón / esa flor de la ilusión / que cortó el tiempo al través / Y si llegó a florecer / ¿La visteis? ¡como era hermosa! / una pequeñita diosa / que murió al atardecer.
“Nuestro cuignol”: Con este título leemos –dice Dimarco- algunas notas satíricas dedicadas a varias personas:
Juan Del Castillo: Este es un buen propietario / que todo el mundo conoce / no hay quien no vaya y no goce / en su Café Centenario”.

El Municipio

Dimarco ubica a “El Municipio” allá por 1915 y lo describe como “un matutino que aparecía diariamente con carácter de órgano de la Sociedad Comercio e Industria de Junín. Tenía dirección anónima y su secretario de redacción era Osvaldo Urdinola Suárez.
“En varios artículos –dice el historiador-se tocan temas de interés general, especialmente económicos. En una parte se lee: “En sucesivas ocasiones, nos hemos referido a la conveniencia de que los agricultores del Partido se dediquen a la siembra de cereales y muy especialmente a la de trigo en el presente año. La situación, de los mercados mundiales de granos, y la constante demanda de cereales que Europa ha hecho y seguirá haciendo, colocan a los países productores en una situación excepcional que solo un criterio suicida podría no aprovechar”. Palabras éstas que luego se confirmarían en la práctica, con el notable aumento de las exportaciones agrarias por parte de la Argentina, propio de toda una época”.
Como todas las publicaciones, la que nos ocupa traía la infaltable crónica social, de la cual extraemos algunas notas: “La comisión de damas que tiene a su cargo los trabajos relacionados con el fin de obtener fondos para la adquisición de la placa de bronce que se le obsequiará al señor Estrugamou, celebra esta noche en el cine “Durisch” una velada cinematográfica y en la cual se desarrollará, fuera de toda duda, un programa selecto y variado con la exhibición del grandioso film aristocrático institucional: “La vida de Napoleón desde la infancia hasta sus últimos días”.
En otra se lee: “En medio de un público desbordante de entusiasmo que llenaba la sala de bote a bote se realizó antes de anoche la velada cinematográfica destinada a allegar fondos para costear la matrícula gratis a los niños de la Escuela Nro. 2. El señor Celestino Acevedo con la orquesta de su dirección, desinteresadamente amenizó este hermoso acto. Se exhibió la película intitulada: “La bailarina velada”.
El diario tenía una profusa publicidad. Una recorrida de los anuncios nos muestra los comercios de la época, casi todos desaparecidos. Así vemos entre otros, los siguientes: “Casa Bolado, almacén tienda, ferretería y coralón de madera de Tomás Bolado, Pueblo Nuevo”; “Sastrería Española, Arias 64-66 (antes Buenos Aires)”; “A las diez mil botas, zapatería, talabartería, almacén de suelas de Francisco Tommasino”, Academia José C. Paz, dirigida por L. Di Giácomo, contador público, Inglaterra 133; Restaurante La Unión, de Vicente Trinca, Bartolomé Mitre 78; Cochería San Martín, de Pedro Levalle, teléfono 3”; y muchos otros.
“Como hemos visto, se trataba de una publicación eminentemente referida a la actividad comercial, acorde con la entidad que representaba. Lo interesante es que aparecía en forma cotidiana, lo que revela una vez más la cantidad de publicaciones que existieron en nuestro medio, en las más variadas forma de periodicidad en sus ediciones”, reflexiona Roberto Dimarco.

“Tierra del Fuego”

“El actual Barrio Belgrano tuvo su primer periódico en 1917. La iniciativa de contar con una publicación propia de ese sector ciudadano se debió al nunca decaído entusiasmo de don Pascual Cirigliano, pionero en tantos órdenes de la actividad local. El industrial metalúrgico, nacido en 1898, conoció múltiples oficios. Sucesivamente, trabajó con su padre en tareas rurales, luego fue ferroviario, empleado municipal, armero y trabajador gráfico. En este último oficio, su deseo de crear lo llevo a editar aquella publicación inaugural.
Se llamaba “Tierra del Fuego” –periódico independiente, impersonal e informativo- que aparecía los días 10, 20 y 30 de cada mes. Colaboraba como redactor y administrador, don Martín A. Ticera y el número suelto costaba 10 centavos.
En esas páginas han quedado registrados múltiples hechos y anécdotas que tienen un entrañable sentido de evocación, Temas nuevos de entonces, y otros que se han ido reiterando a través del tiempo hasta la misma actualidad, aportan notas de indudable interés”, reseña el historiador Roberto Dimarco, acerca del periódico villabelgranense.
Se ocupa de temas de interés para el vecino de ese sector de la ciudad como por ejemplo:
-El puente sobre Rivadavia: “La Municipalidad debe gestionar ante quien corresponda para obligar a la empresa ferroviaria, la construcción de puentes, tanto para peatones como para rodados. Urge, pues, que la Municipalidad gestione y exija la construcción de un puente a la empresa del Ferrocarril Pacífico, sobre la calle Rivadavia”.
-Los nombres y números de las calles: “Villa Belgrano tenía calles anónimas –dice Dimarco cuando evoca el periódico fundado por Cirigliano- El periódico lo señalaba al referirse a la necesidad de trasladar al centro del barrio el buzón que se encontraba a una cuadra del paso a nivel. Decía la nota: “...También hay miras de que se pondrá una persona exclusiva para repartir la correspondencia en este barrio. Para tal caso será bueno que el señor comisionado se preocupase de poner nombres y números a las calles”.
-La luz eléctrica: En el número 18 del 10 de septiembre de 1917, se lee: “Muy pronto gozarán los vecinos que están a la costa del ejido del taller en nuestro barrio, de luz eléctrica puesta por cuenta de la empresa del Ferrocarril Pacífico”.
-Periodismo: El 20 de agosto, en el número 16, se anuncia la próxima aparición de “El Imparcial”, diario de la mañana. Y en el número 25 (20 de noviembre de 1917) se adelantaba la iniciación en la actividad periodística del hoy diario decano de la ciudad y la región LA VERDAD, que entonces naciera como semanario.
-Instrucción primaria: En el número 27, del 10 de diciembre, se hace alusión a la fiesta de fin de curso de la Escuela Nro. 18 señalándose que asistieron a la misma “un crecido número de señoras, señoritas y caballeros” y que el establecimiento era dirigido “por el inteligente educacionista don Rómulo B. Suárez”.
-Deportes: De otras ediciones Roberto Dimarco en su “Historia de Junín” extrae apuntes sobre la actualidad deportiva:
Nueva comisión directiva del Fútbol Club Internacional. Presidente: Sebastián Zamparolo; secretario: Cayetano Cirona; tesorero: Enrique Maguhn; capitán de primera división: Juan Ayala y capitán de segunda: José Fantoni.
Festival en el Club Sarmiento: en el field del Sarmiento F.C. que posee sobre la avenida Larrory, el primer premio en arrojar la bala correspondió al señor Pepe Echeverría y el segundo al señor Gerosa.
Partido de fútbol: En el field que posee B.A.P. en la quinta La Florida, las primeras divisiones de Sarmiento y B.A.P. midieron sus fuerzas amistosamente. Al llamado del referee señor J. Parson, alistáronse los cuadros de la forma siguiente:
Sarmiento: Pineli, Giménez y Magallanes; Martinelli, Gerosa y Martoniberti; Maldes, Rivero, Simón, Behety, Carreras y J. Behety.
B.A.P.: Chaves, Mattos y García; Foxey, Maggi y López; Planie, Clark, Cerruti, Belfiori y Del Rosso. Resultado: B.A.P. 2 vs. Sarmiento 2.
-Un comentario pintoresco: Los noveles fumadores eran amonestados con este comentario: “Hemos observado muchas veces en nuestras giras por las calles de este pueblo, niños esgrimiendo unos toscanos de regular dimensión. Los padres deberían poner mucho interés en vigilar que sus niños no se habitúen a tan perjudicial vicio”.
-De todo un poco: Un aviso (Nro. 38): “Almacén y vinería de Vicente Massari Villa Colin York (así se llamaba entonces a la zona que rodeaba el chalet del mismo nombre).
Un robo: “Noches pasadas, individuos desconocidos penetraron en la casa de comercio del señor Justo Ortega. Los ladrones se llevaron mercaderías por valor de 250 pesos”.
Traslado: “Ponemos en conocimiento del público y particularmente al de nuestro barrio que ha sido trasladada la subcomisaría a la calle Borges, entre España y Newbery (Pueblo Nuevo).


 

  
 
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