Rubén Aguilera: “Viví a mi manera”

Músico, compositor, productor, director de orquestas y de coros. Trabajó con los más grandes de todos los géneros, desde Sandro y Manolo Galván hasta León Gieco y Armando Manzanero. Su paso en Junín por Los Teddys y Magia Negra.

A Rubén Aguilera la inclinación por el arte le llegó de su familia. “Mi viejo -recuerda- era un amante de la lectura y me dio este amor que tengo por la literatura, lo mismo que mi mam´ña que me inculcó el gusto por la música, ella era una gran melómana”.

A los cuatro años empezó a estudiar piano con Hilda Viñas y a los 14 se recibió de profesor. Hizo la primera en la Escuela Nro. 12 y luego parte del secundario en el Colegio Normal y en el Nacional “con suerte disímil”. Indefectiblemente lo suyo era la música y los escenarios.

Inicios en la música

La formación de Rubén es de conservatorio: “A los siete años yo tocaba música clásica y daba conciertos en el Concejo Deliberante, que era un lugar donde comúnmente se tocaba música”.

Aunque a los 12 años incursionó en el folklore, empezó a frecuentar peñas y guitarreadas y comenzó a tocar junto con su amigo Horacio Pascucci.

Aprendió a tocare la guitarra y el bombo, y cuando tenía 15 años se pasó a la guitarra eléctrica y se unió a Los Teddys, un grupo que era de los más famosos de entonces, A los 18, formó Magia Negra

“Formamos Magia Negra con Juan Carlos El Flaco Biondini, Roberto Veros, “Bocha” Uribe y Luego Armando Alvarez” reseña Aguilera.

En ese entonces los grupos hacía baile con tres presentaciones de 45 minutos por noche y Magia Negra decidió romper con eso, entonces hacían un solo show más largo y más completo.

Con esa propuesta llegaron a Capital Federal, donde tocaron con artistas del calibre de León Gieco, Los Gatos o Los Iracundos.

Junto a los grandes

Con la separación de Magia Negra en 1972, Rubén empezó una carrera profesional ligada a los grandes de la música.

Es que en su extensa carrera como músico, compositor, productor y director, acompañó a los referentes más importantes de la escena nacional: trabajó para Sandro, Armando Manzanero, Jairo, Manolo Galván, María Martha Serra Lima, Leonardo Favio, Los Iracundos, León Gieco, Palito Ortega, José Angel Trelles, Tormenta, Julia Zenko, Marilina Ross, Los Quilla Huasi, Verano del 98, Paz Martínez, Alejandro Lerner, Gian Franco Pagliaro, entre muchísimos otros.

En veinte años de trabajo en Buenos Aires participó de una manera u otra en la grabación de más de trescientos discos.

Fue musicalizador de Radio El Mundo y FM Horizonte, y también trabajó como ejecutivo en discográficas como CBS Argentina (Sony) Excalibur Discos y Microfon Argentina.

Como compositor de música de películas participó de “Perón”, un telefilme de Leonardo Favio, “El lado oscuro del corazón”, de Eliseo Subiela; y “Tobi y el libro magico”, y “El largo viaje de Nahuel Pam” ambos de Zuahyr Jury.

Regreso a Junín

Cuando volvió tuvo una empresa de sonido, abrió una escuela de música, dirigió durante siete años el grupo Coral Junín y luego se unió a Los Iracundos.

Haciendo un recuento de su carrera Aguilera señala: “Puedo decir que siempre viví a mi manera y eso es una gran fortuna. Pude sentir la vida, tomarle el pulso y decidir qué caminos tomar”.

(Fuente: Diario Democracia)

 




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